Cuando
me preguntan por las virtudes que debe tener un diseñador
para destacar, no tengo dudas: dinamismo y atrevimiento. Son
los rasgos que distinguen, por encima de la capacidad técnica,
a quienes terminan afianzándose como grandes profesionales.
Personas que siempre se mueven hacia delante a través
de sus propuestas.
Ese espíritu refleja, también, la propia filosofía de Formica. Una empresa comprometida con la innovación y la creatividad. Y por lo tanto, con los jóvenes que representan esos valores.
Es precisamente ese entusiasmo e inconformismo, el que deseamos compartir con este concurso, consolidado ya como uno de los más prestigiosos de España en su ámbito.
Edición tras edición, se ha venido demostrando el alto nivel de los cientos de participantes que han presentado sus proyectos. Pero, sobre todo, se demuestra que sus ideas son el futuro.
En Formica apostamos por ellas. |